
Últimamente he visto por ahí alguna crítica hacia este genial manga, y realmente no soy capaz de encontrar el motivo. Supongo que los fenómenos masificados y de éxito son mucho más fáciles de criticar que las obras marginales, y el hecho de que una obra tenga tanta repercusión le fastidia a mucha gente, y no se paran a pensar por qué tiene esa repercusión. Será por su calidad? Hay que tener en cuenta la exigencia de los lectores japoneses, se las saben todas. Así que tan malo no será.
Más patéticas me resultan las críticas de los supuestos incondicionales de Dragon Ball, que ven en Naruto una posible amenaza al trono histórico de Toriyama. Kishimoto es el primero que declara su admiración a DB, y si la gente solo pretende leer un manga en su vida (por muy bueno que sea) y girar su vida en torno a él, pues ellos mismos. Yo seguiré disfrutando de Naruto, como en su momento lo hice de Dragon Ball, o después de Rurouni Kenshin, cada uno con su espacio.